Todo el mundo tenemos puntos ciegos. Estas cosas que hacemos que no vemos que hacemos, pero las personas a nuestro alrededor si que lo ven.
Vamos a mirar unos típicos puntos ciegos para los cuatro estilos DISC
Estilo D – «Quizás necesito escuchar mejor …»
Como estilo de comportamiento “D”, tienes varios puntos ciegos. Puedes sentir que se aprovechan de ti rápidamente, lo que luego afecta tu proceso de pensamiento.
También puedes ser impaciente y no escuchar lo que dicen los demás. Necesitas trabajar en conversaciones más significativas con las personas con las que trabajas y conocer sus intereses, deseos y necesidades.
Necesitas ser un mejor oyente y, saber que a veces no tienes que solucionar todos los problemas, a veces la gente sólo necesita un hombro donde llorar.
Estilo I – «¡Y pensé que esta era una gran actividad de trabajo en equipo!»
Como estilo «I» tiendes a ver todo lo positivo y ninguno de los riesgos. A menudo, al calcular proyectos o resultados, solo calculas con lo mejor de todas las partes. Debes poner mucha atención en los «qué pasaría si» y en lo que podría ser un plan B antes de comenzar a descender por los rápidos. Asegúrate que no tomas decisiones demasiado rápidas, lo puedes conseguir por escuchar a los otros miembros del equipo, especialmente los estilos DISC “S” y “C”.
Estilo S – «Un cambio de dirección a veces puede ser algo bueno».
Como estilo de personalidad “S” odias el cambio y, a veces, permanecerás en una mala relación más tiempo que cualquier otro estilo. Como «S» generalmente crees que las cosas mejorarán con el tiempo, por lo que a veces es mejor no hacer nada y dejar que las cosas funcionen por sí solas. Por la ilustración que vemos, ese no es siempre el caso. A veces, tomar decisiones rápidas es una necesidad incluso cuando significa cambiar de dirección.
Estilo C – «Derribo muros en vez de construirlos cuando me siento criticado».
Como estilo “C” odias ser criticado porque eres perfeccionista y por lo general eres duro contigo mismo. A veces necesitas avanzar de la perfección y dejar de lado algunas de las críticas más pequeñas que fácilmente pueden enfadarte. No todo el mundo verá las cosas o las entenderá al nivel que tú las conoces. Está bien. Aprende a aceptar a los demás y a ti mismo por lo que eres. Ayúdanos al resto de nosotros que enfrentamos desafíos con la lógica – ya que tu tienes ese don de lógica en abundancia.
Fuente: PeopleKeys