La semana pasada hemos dicho que, en el mundo empresarial, vemos que DISC como una herramienta útil para todo lo que tiene que ver con gestión de personas.
Estamos mirando que nuestro estilo DISC tiene una parte innata, algo que hace que podemos ver el estilo de comportamiento DISC muy temprano en un niño.
Otra vez voy a usar «niño» pero obviamente me refiero a niños y niñas.
Seguimos mirando como por eso DISC nos puede ayudar también en el ámbito de educación y en la familia, y como te puede ayudar DISC con tus hijos o alumnos.
Aquí puedes ver el blog de la semana pasada con el niñ@ D
Hoy vamos a ver el niño I – El niño influyente, impulsivo e inspirador
El niño I es un niño influyente que ama a la gente. Le gusta hablar, reírse, compartir con otros y ser el centro de atención. Es un niño feliz y muy sociable. Este niño convence a los demás para seguirle, es muy optimista y tiene un montón de ideas creativas. Es muy extrovertido, quiere estar con la gente y es amable.
Este niño, a menudo toma el rol del “payaso” de la familia, incluso a veces puede ser un poco pesado en su deseo de captar la atención. Es muy hablador, es positivo y no le gusta mucho estar sólo. Siempre piensa lo mejor de todos y quiere divertirse.
Como tiene tanto enfoque en las personas, este niño suele ser bastante desorganizado y se olvida cosas. Cuando hay que hacer algo, tiende a procrastinar y posponer las cosas. A menudo escuchas de él la frase “Espera, sólo voy a…” Normalmente es un niño bastante divertido, conoce más chistes que todos los demás en la familia o es experto en inventarse los chistes al momento.
Una característica para este niño sería “Vamos a disfrutar haciéndolo”
Una amiga de mi hija pequeña tiene este estilo. La primera vez que la conocimos, ya fue como si hubiésemos sido sus amigos durante mucho tiempo. Estuvo comiendo con nosotros, y no paraba de hablar sobre diferentes temas, charlando sin ningún tipo de reserva.
Si tienes un niño I, muchas veces te querrás pedirle que calle. Como le cuesta ponerse a hacer cosas como limpiar su habitación o hacer los deberes, a veces te desesperarás con él.
Los diferentes estilos de adulto con el niño I
Niño I con adulto D
Tienes la misma velocidad que este niño, pero vuestra energía está enfocada de manera diferente. A este niño le encanta divertirse y jugar y simplemente estar con sus amigos. Para ti lo importante es llegar a las metas y cumplir tareas. Tú ves las tareas que tiene que hacer para obtener buenas notas, el niño ve los deberes que tiene que hacer para poder salir con sus amigos. Este niño siempre está buscando tu aprobación, ten cuidado de no ponerte demasiado estricto con él. Intenta no frustrarte con su falta de enfoque en la tarea y ayúdale a encontrar formas para cumplir con las tareas a su manera. Recuerda que el niño I quiere interacción con la gente y que es más fácil dirigirle hacia tareas si has dedicado un poco de tiempo con él antes para divertiros. Yo entiendo que a ti te cuesta no ir directamente al grano, pero si vas al grano sin interacción personal, este niño se siente rechazado y herido. Le haces sentir que no te importa y que no te gusta. Si puedes intentar hacer las cosas a su manera, te escuchará, y le podrás ayudar a ser más estructurado en las tareas. Un punto importante es que el niño I puede hacer cosas que a ti te parecen tonterías simplemente para llamar tu atención, y va a ser muy verbal en su acercamiento. Intenta no enfadarte por estos “desvíos” y usa 5 minutos dándole la atención que necesita antes de empezar con las tareas.
Niño I con adulto I
A los dos os gusta hablar y tener la atención. Tenéis la misma necesidad de tener la aceptación de otros, y tienes que tener cuidado con el ejemplo que le pongas. Puede ser un ejercicio bueno para ti intentar escuchar a este niño en vez de hablar.
Puede ser una gran trampa para ti poner excusas para el niño cuando no termina con las tareas o con las cosas que está haciendo. Empatizas con él completamente, ya que tú también te aburres y te despistas. Es fácil que tiendas a justificar al niño, pero es importante generar en el niño desde pequeño el habito de terminar lo que empieza. Si el niño quiere jugar a futbol, no le dejes salir del equipo después de 2 meses porque se aburre. Pon claro desde el principio que, si entra en el equipo, tiene que terminar la temporada – hay otros en el equipo que cuentan con él.
¡Cuidado con tu miedo básico! Este niño no pone fuerza de voluntad como el niño D – este niño te va a intentar persuadir verbalmente, haciendo pucheros o empezando a llorar si no le das lo que quiere. Esto va a ir directamente a tu miedo básico – quieres gustarle al niño, y puedes ceder para que no se enfade contigo y no se ponga triste. No cedas a las lágrimas o a los pucheros, recuerda que tú eres el adulto.
Niño I con adulto S
Tienes el enfoque en personas en común con este niño, pero el niño es mucho más rápido que tú y se puede aburrir si tardas demasiado tiempo en las cosas. El niño quiere divertirse y conectar contigo de una forma más superficial mientras tu prefieres relaciones más profundas. Intenta no frustrarte cuando el niño está saltando alrededor contándote sobre su día sin profundizar y no te responde a preguntas sobre cómo se siente.
Hay un peligro de que el niño se salga demasiado con la suya contigo ya que a ti no te gustan los conflictos, y el estilo de este niño es usar la persuasión verbal. También vais a tener un punto de conflicto potencial en tu búsqueda de mantener las cosas tal como son y la búsqueda del niño de nuevas experiencias. Puedes aportar estabilidad a este niño, si no te dejas manipular con sus palabras. Cuidado con usar culpabilidad para intentar manejarle. Muchas veces los S adultos usan culpabilidad para manejar a los otros estilos. Como no quieres confrontación, cuando el niño no quiere hacer algo, se usan frases como “da igual, lo haré yo”, “bien, si no quieres ayudarme”. Esto usa el miedo básico del niño de una forma manipulativa y va a ceder a ti, pero por sentirse rechazado.
Niño I con adulto C
Tu estilo es el opuesto al del niño, y puede ser que te cueste bastante comunicarte con él. Tu eres más lento donde este niño corre, y tienes el enfoque en la tarea donde el niño tiene el enfoque en las personas. A ti no te importa mucho lo que piensan de ti, pero para este niño es lo que más le importa. Eres perfeccionista donde este niño deja las cosas hechas “más o menos” o medio hechas.
Puedes ayudar mucho a este niño a poner rutinas y ser más organizado, pero tienes que tener mucho cuidado con su miedo básico en el proceso. No esperes que sea perfecto, intenta encontrar un equilibrio sobre cuando están bien hechos los deberes, cuando está “arreglada” la habitación, cuando está “limpio” el baño que ha limpiado. Reconoce el esfuerzo del niño en estas áreas. Si estás abierto, puedes aprender mucho sobre divertirte con este niño y le puedes ayudar a ser un poco más detallista.
Cuidado que no seas demasiado duro con el niño I. Tu tiendes a ir hacia lo negativo y crítico, y esto “apagará” a este niño – incluso si no es hacia él.
Como hemos mencionado: El I es el estilo que más se afecta por el ambiente, y un ambiente negativo le puede afectar incluso físicamente. Hemos escuchado niños decir que tienen “dolor” de barriga cuando piensan en ir a algún lugar, por ejemplo, a la casa de un pariente que es muy negativo y crítico. Así que, mucho cuidado con lo que dices sobre tu pareja, abuelos, amigos etc.
Aina Riegel