Como líder estamos en una posición donde tenemos que tratar con gente con diferentes estilos todos los días y como empleado tenemos lideres diferentes con quién tenemos que tratar.
Tratando a la gente de la forma correcta no solamente hace un entorno de trabajo más positivo y abierto, puede directamente influenciar tu resultado.
Entender y tratar correctamente con tu líder puede ser la diferencia entre una relación profesional con éxito o una relación que fracasa y deja frustrados a los dos.
Los estudios muestran que la gente que está tratada de forma correcta, que se siente aceptada y se siente importante, es la gente que rinde mejor en el trabajo y como consecuencia la compañía gana más.
Vemos el líder S – Estable
- ¿Cómo es?
- ¿Cómo puedes tu tratar con tu líder S?
- Como líder S ¿Cómo puedes tratar con otros estilos?
Empleado con líder S:
Este líder es el líder que más cuida a sus empleado. Tiene un ritmo más lento, y siempre se asegura que todas las personas alrededor están bien. Con su empatía y cuidado, es un jefe que siempre va a poner a una persona con problemas delante de la tarea y siempre tendrá tiempo para escuchar a sus empleados.
Su ritmo lento puede frustrar al estilo D y el estilo I que tienden a tener un ritmo mucho más rápido. Su falta de enfoque en la tarea puede irritar al estilo D que está enfocado en llegar a la meta y al estilo C que está enfocado en perfeccionar tareas. Sin embargo, este líder normalmente gana el corazón de sus empleados.
Con este líder las decisiones tienden a ser más democráticas ya que le gusta asegurarse de que todos están bien en la decisión y a veces tarda mucho en tomar las decisiones ya que tiene que sentirse seguro en lo que hace.
Este es un líder que no le gustan mucho los cambios y tiene un poco la actitud de que si no está roto no hace falta arreglarlo. Necesita tiempo para convencerle a cambiar ya que lo que más busca este líder es sentirse seguro
Recuerda que este líder es bastante lento y necesita tiempo para sentirse seguro en cada situación. Su miedo más grande es perder el sentir de seguridad y si estás demasiado directo y “avasallador” se bloquea y no te escucha. Siempre habla de una forma personal y educada para poder sacar lo mejor de este líder.
También recuerda que este es el líder que se deja la piel por sus empleados y hará todo lo posible para que todos estén bien. Organiza las tareas en vez de mandar más directo y es muy enfocado en “nosotros” y equipo.
Cuando estás con este líder, baja la velocidad y habla de una forma tranquila y educada. Recuerda que tratando a este líder correctamente estará muy dispuesto a usar tus fuerzas para edificar el equipo. No tiene ninguna necesidad de ser protagonista, le gusta trabajar detrás del escenario.
Líder S con empleados:
Líder S con empleado D
Este empleado es tu opuesto en todo. Donde eres más lento, este empleado es muy rápido y donde tú estás enfocado en las personas y el cuidado de las personas, este empleado tiene su enfoque en las metas y los resultados. Este enfoque hace que a veces pueda ser muy directo y puede ser que te sientas intimidado cuando habla contigo. Es una tentación bloquearte y desconectar cuando esté demasiado “fuerte” en su forma de comunicarse.
Intenta ver que sólo es directo y empuja porque tiene lo mejor de la empresa o el grupo en mente. Si puedes conseguir no bloquearte cuando hablas con este empleado, puede ser un muy buen equilibrio para tu estilo más suave y ayudador. Puede ayudarte mucho en las cosas que más te cuestan a ti.
Recuerda que su miedo más grande es perdida de control, así que toma esto en cuenta cuando habláis. Cuidado con frases como “Tienes que” e intenta ser directo con el D – indirectos sutiles le irritan.
Dale instrucciones generales – sin demasiados detalles.
Líder S con empleado I
Tenéis el mismo enfoque en personas, pero este empleado es mucho más rápido que tú. También es mucho más superficial, y te puedes sentir mal a veces cuando habláis y no está interesado en profundizar mucho.
Una conversación con este empleado puede muy rápido salir del asunto actual. Como a este empleado le gusta charlar y a ti te gusta escuchar y no te gustan las confrontaciones, una conversación de 10 minutos se puede convertir en media hora o más fácilmente.
Este empleado quiere gustarte, y con tus habilidades de personas puedes hacerle sentirse muy bien, pero cuidado que no toma el control de la conversación y la desvía.
Cuando le des instrucciones, recuerda que no tiene la misma necesidad de seguridad en sus tareas como tú. Si empiezas con demasiados detalles, y lo haces demasiado complicado, desconecta y le irritas.
Dale instrucciones generales – sin demasiados detalles.
Líder S con empleado S
Este empleado es el más fácil para ti de entender. Tenéis el mismo ritmo y enfoque en las personas y necesidad de ayudar y cuidar. Trata a este empleado como te gustaría a ti ser tratado y funciona bien.
La trampa con este empleado es que las cosas se pueden estancar un poco. A ninguno de los dos os gustan mucho los cambios y a los dos os gusta la rutina y el status quo. Recuerda que eres el líder y tienes que tomar las decisiones y llevar los asuntos hacia delante.
Sin embargo, como entiendes a este empleado, podrás presentar las cosas de una forma que minimiza las dificultades.
Líder S con empleado C
Este empleado tiene el mismo ritmo como tu, a los dos os gusta tener tiempo para pensar las cosas antes de entrar en algo. Sin embargo, este empleado está enfocado en las tareas y los detalles de las tareas, y no tiene tanto enfoque en las personas. De hecho, a veces puede parecer que ha olvidado que estés allí. Puede estar sentado sin hablarte y a ti, con tu enfoque en personas y relaciones, te puede hacer sentirte mal. El C tiene una tendencia de vivir en su cabeza. Siempre está pensando y planificando, repasando planes y buscando soluciones. Para ti puede parecer “frio” y deseas una relación más de compartir tiempo juntos.
No te ignora y no está enfadado contigo, sólo está pensando. En vez de sentirte mal por no poder construir una relación tan cercana, aprecia a este empleado por lo que trae a tu equipo: Detalles, encontrar errores, planes bien definidos y un control de calidad.
Mantente en los datos e información y responde sus preguntas. A este empleado no le gusta equivocarse, y te pedirá detalles e información para hacer las tareas correctas.
Aina Riegel