Como líder estamos en una posición donde tenemos que tratar con gente con diferentes estilos todos los días y como empleado tenemos lideres diferentes con quién tenemos que tratar.
Tratando a la gente de la forma correcta no solamente hace un entorno de trabajo más positivo y abierto, puede directamente influenciar tu resultado.
Entender y tratar correctamente con tu líder puede ser la diferencia entre una relación profesional con éxito o una relación que fracasa y deja frustrados a los dos.
Los estudios muestran que la gente que está tratada de forma correcta, que se siente aceptada y se siente importante, es la gente que rinde mejor en el trabajo y como consecuencia la compañía gana más.
Vemos el líder C – Correcto
- ¿Cómo es?
- ¿Cómo puedes tu tratar con tu líder C?
- Como líder C ¿Cómo puedes tratar con otros estilos?
Empleado con líder C:
Este líder es el líder de control de calidad. Siempre busca presentar un producto o servicio sin errores y la mejor versión posible. Es un perfeccionista, y tiene un miedo al fracaso, algo que hace que quiera repasar las cosas varias veces para asegurarse de que no hay errores. Esta búsqueda de la perfección puede frustrar a los estilos I y D que son menos ocupados con detalles y que quieren avanzar más rápido. El estilo S a veces se siente inseguro ya que el líder C es el líder que menos habla. El S quiere edificar relaciones profundas con la gente, y el líder C puede parecer “frio”.
También el estilo I tiene problemas con esta falta de comunicación. Cuando este líder simplemente está pensado y no habla, el estilo I puede recibir esto como un rechazo e inmediatamente piensa: “¿Qué he hecho?”
El estilo D no tiene problema con la falta de comunicación de este líder, pero puede enfadarse cuando el líder se repite varias veces – tomando esto como el líder llamándole estúpido.
Recuerda que este líder es bastante lento y necesita tiempo para pensar y analizar cualquier información o hecho. Su miedo más grande es equivocarse y para evitarlo puede desencadenar malentendidos con otros estilos. Este líder es el líder que menos habla, y si tienes un estilo I o S que son más enfocados en las personas, puedes sentirte mal con este silencio. Si tienes un estilo D o I que son más rápidos – este líder puede frustrarte con sus constantes repasos y preguntas.
Si tu también tienes este estilo, puede ser que veáis los asuntos desde dos diferentes aspectos y puede causar conflictos.
Recuerda que este líder siempre será el control de calidad. Si eres más rápido o más enfocado en personas, hay que apreciar este líder que se asegura un mínimo de errores y que levanta la calidad del grupo o compañía.Líder S con empleados:
Líder C con empleados
Líder C con empleado D
Tenéis el mismo enfoque en la tarea, pero esta persona se mueve mucho más rápido que tú. No le interesan los detalles, sólo quiere conocer lo que hay que hacer sin cada paso en como hacerlo. Este empleado tiene su enfoque en las metas y los resultados donde tu enfoque está en la excelencia. Juntos hacéis una combinación muy buena si entendéis como trabajar juntos.
A ti te gusta repetirte para asegurarte que la persona que tienes delante ha entendido bien. Sin embargo, este empleado lo recibe como si le llamas estúpido. No tiene ningún problema con pedirte clarificación si hay algo que no ha entendido, así que intenta decirlo una vez y confía que lo ha recibido bien.
Recuerda que su miedo más grande es perdida de control, así que toma esto en cuenta cuando habláis. Cuidado con frases como “Tienes que” e intenta ser directo con el D – indirectos sutiles le irritan.
Dale instrucciones generales – sin demasiados detalles y muévete y habla más rápido cuando estás con este empleado.
Líder C con empleado I
Este es el empleado que es tu opuesto completamente y el empleado con el cual hay más oportunidades para malentendidos y conflictos.
Este empleado quiere gustarte, y tu forma natural de no hablar mucho inmediatamente le hace sentirse rechazado. Con tu silencio, este empleado instintivamente se pregunta: ¿Qué he hecho mal? ¿Por qué está enfadado conmigo?
El empleado I necesita mucho reconocimiento, asegúrate que encuentras cosas buenas y dale halagos por lo que ha hecho.
Si viene con una idea que faltan detalles, la frase “Suena como una buena idea, déjame pensarlo” funciona muy bien. Le da al empleado I el reconocimiento que necesita y te da tiempo a ti para pensarlo y buscar los detalles.
Cuando le des instrucciones, recuerda que no tiene la misma necesidad de seguridad en sus tareas como tú. Si empiezas con demasiados detalles, y lo haces demasiado complicado, desconecta y le irritas.
Líder C con empleado S
Este empleado tiene el mismo ritmo como tú, pero su enfoque está en las personas y no en la tarea. No le importa escuchar los detalles de cosas, pero intenta ser más personal con este empleado. Florece cuando se siente seguro y tiene un trato personal donde se siente valorado.
Cuidado con como hablas con este empleado ya que un tono muy frío o intenso puede hacer que se bloquea y no te escucha. Puede estar delante de ti y parece que escucha, pero ha desconectado completamente.
Este es el empleado más sensible, y el empleado con quien tienes que tener el trato más personal. Si le tratas con educación y aprecio sincero y de una forma personal, este empleado es el que más rinde y es la persona más fiel que tienes en tu empresa.
Líder C con empleado C
Este empleado es muy parecido a ti en ritmo y enfoque. Los dos miráis los detalles, los dos estáis más callados y los dos estáis buscando la perfección. Sin embargo, puede ser que la forma de pensar de este empleado no es tu forma de pensar. Personas con el estilo C tienden a pensar en “cajas”, pero tu “caja” no necesariamente es la de tu empleado y esto puede crear conflictos.
Toma el tiempo para escribir y comparar las conclusiones y pensamientos cuando hay algo que no estáis de acuerdo.
Hay que prestar mucha atención a la conversación ya que los dos tenéis tendencia a no ser muy verbales
Aina Riegel